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INFORMACIÓN OPINIÓN |
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domingo, 26 agosto 2007
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Toleran aquí tráfico
de animales exóticos |
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Elementos de Inspeccion Aduaneradialogan para acordar la cantidad por dejar pasar tres guacamayas Pasan por Juárez animales exóticos rumbo a los EU Los traficantes mexicanos de animales en peligro de extinción tienen a su principal mercado de clientes en el vecino país, de acuerdo al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos. Después del tráfico de drogas y de indocumentados, la internación a territorio norteamericano de estas especies se ha convertido en la tercera actividad ilegal que genera más ganancias. El puerto de entrada fronteriza de El Paso es considerado por autoridades estadounidenses, junto al de San Isidro, California, como el que registra mayor movimiento en ese sentido. Según el Servicio de Pesca y Vida Silvestre la forma más común de introducir los animales es en una valija común y ordinaria. Las maletas Samsonite duras y con ruedas son las predilectas por los traficantes para llenarlas de animales pequeños. Una fuente consultada por Norte de una clínica veterinaria asegura que existen personas que operan desde Tabasco y Chiapas donde es fácil hacer contactos con grupos sudamericanos para traer a esta frontera especies en peligro, muchas de ellas por encargos especiales de empresarios y narcotraficantes, que son los únicos que pueden pagar los altos precios por un jaguar o un puma. Dijo que entre su gremio es un secreto a voces la existencia de este ilícito, pues ellos son quienes acuden a las casas para atenderlos cuando se enferman y se enteran que en muchas de las ocasiones los dueños no cuentan con papeles que acrediten su legalidad. Indicó que otras especies más pequeñas como el mono tití son muy solicitadas en El Paso y que por su tamaño se pueden pasar dormidos en la bolsa del pantalón o una chamarra. El mercado norteamericano y el de Europa Occidental, de acuerdo a CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) representan para quienes se dedican a este negocio ilegal más de 5 mil millones de dólares anuales. Los decomisos que se han dado en las garitas de EU en la frontera con México son reptiles amenazados, monos titís y otras especies que son fáciles de esconder en el interior de un automóvil. Las penas al intentar introducir especies amenazadas pueden llegar a ser muy severas e incluyen hasta cinco años de cárcel, además de multas muy elevadas. |
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| Antonio Flores Schroeder En Ciudad Juárez resulta fácil adquirir ilegalmente animales exóticos y en peligro de extinción debido a la falta de control y corrupción de las autoridades. A pesar de las cuatrocientas inspecciones que la Procuraduría Federal del Medio Ambiente (Profepa) asegura haber hecho este año en el estado, el tráfico y venta de guacamayas, iguanas, lagartos, pumas y jaguares es cada vez más común. Una investigación de Norte reveló datos importantes, entre los que se encuentran la posible falsificación de documentos para legalizar estas especies, corrupción de elementos de Inspección Aduanera en el kilómetro 30, además del desconocimiento de propietarios y empleados de tiendas de mascotas para el cuidado de animales silvestres. Jaguar en 12 mil dólares El martes 21 de agosto entre las 13:00 y 14:00 horas reporteros encubiertos de esta casa editorial acudieron a las sucursales de la negociación El Ángel, ubicadas en el centro comercial Las Misiones y en Río Grande. Una vez que se ganaron la confianza de uno de los trabajadores al que se ofreció un dinero extra si conseguía de forma rápida un jaguar y un puma, aseguró que sí estaban disponibles en el mercado. -Necesito un jaguar y un puma para llevarlos a un rancho, es un encargo especial... ¿en cuánto me lo puedes conseguir?- se le cuestionó. La información que proporcionó fue que se podían adquirir en 12 mil y 8 mil dólares respectivamente. El trabajador entregó la clave de su Nextel (62*194705*2) para ver cuándo se podía realizar la transacción. Casi a la misma hora del otro lado de la ciudad, en Río Grande, un reportero hizo lo mismo con la hermana de Abel González Pardo, propietario de ambos negocios, quien dos días antes fue detenido por agentes municipales y consignado ante la Procuraduría General de la República por no poder acreditar la documentación legal de la adquisición de un jaguar, un mono tití Pigman, un mono titó orejas de algodón y una boa constrictora. -¿Me puedes conseguir un jaguar?- -Híjole, fíjate que teníamos aquí a uno pero se lo llevó la policía, pero si lo necesitas te lo puedo conseguir, lo hubieras visto estaba precioso-, contestó. Se le preguntó qué otros animales exóticos podía vendernos para llevarlos a un rancho y mostró un publicitario de la empresa en el que aparecían imágenes de animales, la mayoría de ellos en peligro de extinción. -El jaguar nos lo van a regresar, ya la Profepa firmó otra vez los papeles, con ellos no hay problema. La mujer aseguró que cualquier persona podía tener un jaguar o un puma, siempre y cuando se tuviera un lugar apropiado para tenerlos, además dijo que prácticamente era como tener a un perro si se les adquiría desde cachorritos ya que así se identificaría fácilmente con su dueño. Una vez que González tuvo confianza en el reportero le entregó una clave de Nextel (62*194705*1) para establecer contacto al día siguiente. El miércoles a las 13:00 horas se intentó contactarla pero contestó uno de sus empleados al que se le explicó que aparte de los animales que se querían comprar ya teníamos uno pero sin papeles. Se le insinuó que podría haber una recompensa por conseguir documentación que avalara su legalidad. La respuesta fue la siguiente: Yo te haría el favor... la bronca es que ya se llevaron todos los papeles que teníamos aquí... si quieres habla mejor con la dueña, ella te puede decir cómo conseguirlos... A las 16:40 horas se leyó vía Nextel una lista de algunos animales que se querían comprar, ya que se contaba con un presupuesto de 40 mil dólares. La persona identificada por radio, esta vez fue un hombre que dijo llamarse Don Ricardo. Dos horas más tarde la disponibilidad de los empleados de la tienda cambió radicalmente. Aproximadamente a las 18:30 horas Don Ricardo dijo que sí les interesaba el dinero pero que la esposa de Abel había dado la orden de parar la venta de estos animales. El jueves se le preguntó cómo pasar por el kilómetro 30 tres guacamayas, pero un poco molesto dijo: para pasarlos a donde fuera se necesitan papeles. Corrupción en la Aduana El viernes después de las 14:00 horas reporteros encubiertos visitaron la aduana del kilómetro 30, en donde se le preguntó a un elemento de Inspección Aduanera cómo se le podía hacer para pasar 3 guacamayas sin papeles. La conversación fue la siguiente: -¿Cuánto te costó cada una? -Cuatro mil quinientos pesos. Luego se acercó uno de sus compañeros que bombardeó con preguntas al reportero. -¿De dónde eres? -De Juárez -A ver una credencial -No traigo ninguna credencial El inspector de apariencia física delgada y aproximadamente 1.75 de altura y que portaba lentes de aumento, dudó un poco y mostró algo de nerviosismo. -¿No es un cuatro? -preguntó el fiscal que se abordó primero. -No... las voy a llevar para Villa Ahumada- -No quiero que sea un cuatro y venga ahorita una Van con federales y todos pa' arriba ¿eh? -No pasa nada. -Bueno... te traes el dinero en las manos, van a ser cien dólares por cada una, si te toca rojo ya te ubicamos, no hay bronca. ¿Hermetismo o silencio? Fuentes consultadas en la Procuraduría General de la República aseguran que en caso de que un funcionario público sea encontrado culpable por traficar con especies en peligro de extinción, puede alcanzar una pena de hasta doce años de prisión. Martín Bermúdez Mendoza, delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), fue entrevistado vía telefónica y aseguró que en este año se han hecho cuatrocientas inspecciones para detectar el problema en esta ciudad. Sin embargo, se mostró hermético cuando se le preguntó por el caso de Abel González, ya que se encontraba coadyuvando en la investigaciones con las autoridades correspondientes. Se le preguntó qué tanto había crecido aquí el problema con las especies en peligro de extinción pero se negó a dar informes sobre el tema. A mediados del año 2006, de acuerdo a la Profepa durante la titularidad de José Mario Sánchez Soledad, se habían detectado aquí 60 animales exóticos sin acreditación. Permisos y falta de una cultura Para poder vender un animal como los anteriores, se requiere autorización escrita y vigente, expedida por la Dirección General de Vida Silvestre de la Subsecretaría de Gestión para la Protección del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Esto a fin de proteger a las especies con algún estatus de amenaza de extinción y para evitar que aunque no estén en peligro, sean extraídas ilegalmente de su hábitat. Algunos de los animales exóticos que se han encontrado en el estado de Chihuahua sin que se acredite su legal procedencia son la tarántula, aves como el águila, cotorra, faisán, guacamaya, halcón, lechuza, tucán, cenzontle, ninfa y pavo real, entre otros. Además, ardilla, erizo, gato montés, jabalí, león africano, oso negro, mapache, pantera, hurón, venado, zorra, boa, caimanes, víbora de cascabel, iguana verde, lagarto y diferentes tipos de tortuga. En los últimos años se ha incrementado el número de casos en donde tiendas de mascotas incurren en algún delito por adquirir o comercializar estos animales silvestre, según publicaciones periodísticas. Durante la investigación de Norte fue evidente la poca cultura que existe en la frontera en cuanto a estas especies, particularmente propietarios y empleados de tiendas de mascotas. Para Olivia Ceballos López, presidenta de la Institución por la Educación y Defensa Animal A.C. (IEDA), resulta inconcebible que se tenga en la ciudad a ciertas especies, como una guacamaya, ya que ésta no puede vivir en clima árido. Aseguró que en Juárez hace falta una cultura en pro de este tipo de vida silvestre y que los propietarios de tiendas de mascotas tomen más conciencia. domingo, 26 agosto 2007 Investigan a Profepa por muerte de jaguar Antonio Flores Schroeder La Institución por la Educación y Defensa Animal A.C. (IEDA) inició una investigación para deslindar responsabilidades por la muerte del jaguar que se encontraba bajo resguardo de la Profepa. Olivia Ceballos, presidenta de IEDA, dijo que hoy enviarán un oficio a Martín Bermúdez Mendoza, delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente, para pedirle una explicación científica sobre la muerte del animal. La activista indicó que durante todo el día de ayer trataron de comunicarse con el funcionario federal, pero éste no se encontraba disponible por asuntos de trabajo. Es un hecho grave y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias, ya que el menos culpable de toda esta situación, era el cachorrito, refirió. Ceballos dijo que en caso de que se encontrara alguna irregularidad en estos hechos, IEDA procedería aplicar la Ley Estatal de Protección al Animal. No descartó realizar visitas a las tiendas de mascotas para verificar el estado que guardan los animales, para evitar que se repita un caso como éstos. El 18 de agosto la Secretaría de Seguridad Pública Municipal realizó un operativo en el establecimiento El Ángel, ubicado en el centro comercial Río Grande en donde aseguró además del jaguar que se vendía en 12 mil dólares, un mono tití con valor de 10 mil dólares y un mono tití orejas de algodón con un costo de 8 mil dólares, así como una boa de aproximadamente 7 mil dólares. Hasta ayer la Procuraduría General de la República mantenía abierta una investigación en torno al tráfico de animales exóticos que son sacados y comercializados por esta frontera y que podrían ser sacados del país para venderlos en los Estados Unidos. El pasado domingo Norte publicó un reportaje en que se evidenciaba la facilidad con la que se pueden legalizar aquí especies en vías de extinción. En la investigación se dio a conocer también la corrupción de empleados de la Aduana en el kilómetro 30. domingo, 26 agosto 2007 Se esconde el delegado Linda Mendoza Luego de que se informara de la muerte de un jaguar cachorro que desde hace una semana permanecía bajo custodia de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, este medio intentó hablar con el delegado de esta institución, Martín Bermúdez Mendoza, quien respondió por medio de su secretaria que no podía darnos información. Después de acudir personalmente a las oficinas de la Profepa, se intentó hacer contacto con el delegado vía telefónica, pero se informó que estaba en una reunión y que no podría hablar con nosotros. Luego de tres llamadas más la secretaria respondió que el delegado no daría información sobre la ubicación del zoológico de la Profepa o del lugar donde resguardan a los animales decomisados, siendo él la única persona autorizada para dar esta información a los medios. El cachorro fue decomisado por la Policía Municipal y murió el pasado martes en la veterinaria de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y según se informó el cuerpo fue llevado a las instalaciones de la Profepa, sin embargo, esto no se pudo verificar ya que en la dependencia declararon que ahí no había un espacio para resguardo de animales y tampoco se quiso dar a conocer la ubicación del lugar al que llevan a los animales decomisados. Una investigación de Norte ha evidenciado la facilidad con la que se pueden legalizar animales exóticos, de ahí la importancia de conocer lo que sucedió con este espécimen felino. Se realizó una última llamada a la dependencia y se aseguró que Bermúdez Mendoza estaba en una reunión con personas que lo visitaban desde la capital del país, pero que al terminar podría hablar con este medio, mas no podría dar la ubicación del lugar de resguardo de los animales. |
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