Frontera
domingo, 20 julio 2008
Inició Patricio violaciones y
omisiones en El Barreal
Francisco Luján
Bajo el gobierno autoritario de Patricio Martínez García se inauguró la larga lista de omisiones que regulan la planeación y construcción en la zona del suroriente del municipio de Juárez donde se encuentra El Barreal.
Lo anterior de acuerdo con José Luis Rodríguez que desde 1993 ha participado en los colegios en organismos de representación de la sociedad civil en materia de planeación urbana, como regidor y funcionario en las áreas de obras públicas y desarrollo urbano.
Rodríguez señaló que en el sexenio patricista se tejió una red tanto de políticos, funcionarios y empresarios que intervinieron la zona con resultados tan nefastos como el asentamiento de alto riesgo de El Barreal, donde hoy en día miles de personas se encuentran afectadas por las inundaciones.
“Todo esto tiene un trasfondo político, además del lucro con la tierra, el pago de las campañas políticas; hay propietarios del suelo que invierten fuerte en la candidatura a la gubernatura y presidencias municipales y posteriormente cobran las facturas, colocando gente de ellos en puestos clave dentro de las esferas de gobierno, desde donde se convierten en sus operadores para sus beneficios particulares; de esta manera muchos han sido presidentes de la JMAS y titulares de Obras Públicas y Desarrollo Urbano. Muchos de los cuales, cuando están fuera del sector público, ocupan cargos ejecutivos en empresas y constructoras donde ganan atractivos sueldos”, señaló el ex director de Obras Públicas y Desarrollo Urbano durante la gestión panista de Jesús Alfredo Delgado Muñoz.
Comentó que el actuar de muchos de estos funcionarios es que hacen traje a la medida a los desarrolladores, omitiendo la aplicación de los instrumentos de planeación; de tal manera que en pocas ocasiones han llegado a la clausura de los desarrollos de vivienda que han contravenido la normatividad como en su tiempo sucedió en el fraccionamiento El Mezquital y Riberas del Bravo, entre muchos otros desarrollos habitacionales.
Informó que en 1993, cerca de un año al término de la gestión municipal de Jesús Macías Delgado, el actual presidente de la JMAS, Ernesto Mendoza Viveros, cabildeó en el Consejo Municipal de Planeación (CMP), para quejarse de que la administración panista de Francisco Villarreal, no le permitía desarrollar la zona inundable de Laguna de Patos.
Añadió que instancias del CMP, organismo consultivo integrado por sectores empresariales, gremios de profesionistas y funcionarios de los gobiernos locales, conformó una comisión con reconocidos profesionistas, entre éstos el mismo Rodríguez quien participaba en el Colegio de Arquitectos.
La comisión dictaminó que el suelo de la zona era impermeable por lo que su desarrollo urbano la tenía que cumplir con una rigurosa normatividad en materia de construcción de vasos de captación, cárcamos de rebombeo de aguas pluviales y aguas negras.
Años después, en la administración de Ramón Galindo, Mendoza Viveros volvió a cabildear el proyecto de desarrollo al mismo tiempo que el Plan Director Urbano contemplaba la zona como suelo de potencial crecimiento, además de que ya existía el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP).
El IMIP con sustentación técnica determinó las condicionantes del desarrollo de Laguna de Patos.
En 1999, el gobernador Patricio Martínez, por encima de toda la normatividad municipal, desarrolló el fraccionamiento El Mezquital y la Universidad Tecnológica que se encuentra en el mismo El Barreal.
“Quien viene a detonar el sector y provocar presiones inmobiliarias fue el ex gobernador”, consideró.
Obras de infraestructura urbana en la zona se empiezan a ampliar a instancias del mismo gobierno estatal que para construir El Mezquital cerró operaciones de compra venta de suelo con el ex alcalde Manuel Quevedo Reyes.
En el gobierno de Delgado, se presentó una fuerte presión inmobiliaria, por lo que se autorizó el desarrollo de 4 mil 500 hectáreas dentro del Plan Parcial Oriente San Isidro.
“El grupo de desarrolladores del suroriente presionaban muy fuerte al IMIP y su director Luis Felipe Siqueiros, con quien estaban en desacuerdo sobre la supuesta rigurosidad que les imponían como condición para desarrollar”, indicó.
La inconformidad de los desarrolladores es que las obras hídricas que les pedían construir eran muy costosas y salían de capacidad presupuestal.
Su principal asesor fue Mendoza Viveros quien propugnaba por proyectos supuestamente igual de efectivos pero menos costosos, al mismo tiempo que rompieron diálogo con el IMIP, entre estos el hijo de Quevedo Reyes y miembros de la familia Verdes.
“Lo que veo es que se ha lucrado con la tierra y en este caso como el propietario del suelo, Manuel Quevedo, es quien por ley tiene que invertir para protección de la zona inundable, así como las empresas inmobiliarias que les compraron”, manifestó el profesionista miembro del Ayuntamiento 1995-1998 por el PVEM, consejero en el IMIP (1998) y director general de Obras Públicas y Desarrollo Urbano en la administración panista 2002-2004.
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