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Salvador Castro
Alyssa Wilson, coordinadora de la clínica Shriners, expresó que la decisión de cancelar la consulta de niños de esta frontera fue tomada por todo lo que ha salido en las noticias de la violencia que ha aumentado en Juárez.
La trabajadora social explicó que influyó para que se quedaran sin revisión los niños de esta localidad, el hecho de que decidieran no venir las personas de Texas Teach de El Paso, Texas y además de que a los médicos del hospital militar de la vecina ciudad también se les prohibiera venir a Juárez.
Mencionó que la administración del Hospital Shriners tomó la decisión de sólo ver a los pacientes recién operados y de quienes hubiera una urgencia, y para eso sólo decidieron cruzar hacia esta frontera tres personas: una doctora, una asistente y ella.
Expresó que el resto de los médicos no quisieron correr el riego, en especial por que si las personas de Texas Teach no vinieron a Juárez entonces por qué ellos tendrían que tomar el riesgo.
Alyssa Wilson dijo que la próxima visita será hasta octubre, pero ésta dependerá si se realiza o no si continúa la violencia en esta frontera.
Se decidió no realizar la clínica completa por todo lo que está saliendo en las noticias, de la violencia que ha aumentado aquí en Juárez, de lo que están con las drogas y todo eso, expresó.
Explicó que es la primera ocasión que se cancela la clínica en estos 28 años por esta situación de violencia, ya que en otras ocasiones han cancelado revisión por primera vez, pero eso tuvo que ver con el número de pacientes y no hubo tiempo para ver a todos.
Explicó que la administración del hospital habló con varias personas de la Aduana de los Estados Unidos y además con varias personas más, entre ellas con el comandante de bomberos.
Dijo que el comandante les expresó que no había problemas en la Central de Bomberos, pero por parte de la administración y la fraternidad de los Shriners que forma parte del gobierno del hospital tomaron la decisión en esta ocasión de suspender la mayoría de las citas y esperar hasta octubre para ver cómo es la situación hasta ese entonces.
El comandante nos dijo que Juárez siempre ha sido una ciudad peligrosa, que así es en la frontera. Nos dijo que no habían tenido problemas aquí, que se estaban matando entre sí quienes están en las drogas, también sabemos de problemas con la policía. Él nos dijo que podríamos pasar sin problemas para hacer la clínica; hubo varias personas que estuvimos de acuerdo con eso y por eso estamos aquí, y otros que se espantaron poquito y no querían pasar. No podemos obligar a nadie a tomar un riesgo que ellos sienten, expresó.
Dijo que en su caso ella tiene seis años viniendo aquí y siente que Juárez es lo mismo e incluso que no sentía ningún peligro en esta ocasión comparado con otras visitas que había hecho anteriormente.
Mencionó que esperaba que para octubre sigan igual como las demás clínicas que siempre han hecho.
Explicó que en esta ocasión se dejó de revisar a 100 pacientes de seguimiento y otras 100 personas de primera vez, de las cuales aceptan 25 a 30, aunque todos reciben una revisión si lo piden.
Dijo que las personas deberán de llamar al hospital a principio del mes de octubre para confirmar si les han dado el permiso para dar la clínica en esta ciudad.
Explicó que la administración no les dio pautas o algo específico que sea determinante para que se autorice la próxima clínica, ya que según mencionó todo eso se va a platicar en el transcurso de estos meses.
Esperamos que la administración pueda tomar todo en cuenta y ojalá sabiendo que hemos tenido una buena experiencia en esta visita, que no hemos tenido problemas y vean que no hay por qué tener miedo de venir, expresó.
Agregó que la decisión dependerá de la administración del hospital, del comité de gobiernos y del director de servicio de pacientes.
Para nosotros los que venimos a Juárez es muy triste que cancelaran la clínica, que se suspendiera por el miedo que sentían. Yo no voy a seguir viniendo, pero necesito el apoyo de mis compañeros para poder seguir, finalizó.
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