-Se torna peligroso para Duarte el lastre José Reyes Ferriz
-Corrupción, ineptitud y traición, el sello en la alcaldía
-César Jáuregui toma ventaja en Acción Nacional
-Se dividen en cuartel de Cuarón por Juan Blanco
Por Don Mirone
La pesadilla para el precandidato del PRI, César Duarte Jáquez, indudablemente iniciará a partir del 28 de febrero cuando sea formalizado candidato del tricolor a la gubernatura. Independientemente de la forma rudimentaria y antidemocrática en la que obtendrá la nominación, -por imposición- y que lo perseguirá mientras ande en campaña, Duarte sufrirá la pesadilla que se llama José Reyes Ferriz, también priísta, Presidente Municipal de Juárez, radicado en El Paso, Texas.
La clase política priísta en el Estado respaldada inclusive por el Comité Ejecutivo Nacional tricolor- dedicó espacios importantes de tiempo particularmente durante la última semana para tratar de mantener en el redil a sus correligionarios en la administración municipal juarense que mantienen destrozada la unidad del priísmo fronterizo.
Participante entusiasta de esa dinámica golpeadora al lado de Reyes Ferriz y sus colaboradores y cómplices han cometido delitos- en la víspera de obtener la candidatura, César Duarte hoy está obligado a recomponer la relación de la alcaldía con las distintas tribus priístas fronterizas si en realidad desea contar con el apoyo de todos ellos para la batalla final, la campaña constitucional.
Pero el ballezano no la tendrá fácil como no la está teniendo fácil precisamente la dirigencia del PRI en la entidad ni los operadores enviados por Palacio de Gobierno quienes no solamente no han logrado meter en cintura a los reyesferricistas sino que han encontrado en ellos un franco desafío. Y vaya que han hablado en todos los tonos con el Secretario del Ayuntamiento, Guillermo Dowell Delgado; con el tesorero Alfredo Urías Cantú y con el propio alcalde, José Reyes Ferriz
Esa será la pesadilla para Duarte.
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La actitud de José Reyes Ferriz y de su equipo es francamente irracional frente a los llamados de orden recibidos desde la cúpula de su partido. En esa conducta no existe ningún fundamento que hable de calidad moral y/o política por parte de la alcaldía para desafinar con sus líderes partidarios.
En primer orden, Reyes Ferriz no ha obtenido los espacios de poder que ha logrado hasta el momento virtud a méritos propios con los juarenses sino a vergonzantes imposiciones de quienes han tenido la autoridad partidaria en turno; primero como Presidente del Concejo Municipal y ahora como alcalde. La calificación sistemáticamente reprobatoria que le han dado los ciudadanos de esta comunidad habla por sí sola del nanonivel que tiene.
Obviamente esa valoración no existe para el alcalde; y por su conducta podemos observar que piensa todo lo contrario: que ha hecho las cosas tan bien que debe mantener en sus manos la batuta sobre el priísmo juarense. Esa es justamente la parte irracional y la parte que golpeará de lleno a la campaña por la gubernatura, y a la alcaldía en su momento. Ya lo veremos.
En los hechos, Reyes Ferriz se ha resistido con todas sus fuerzas a habitar en Juárez, a convivir con los juarenses, a compartir y buscar solucionar su problemática
También se ha resistido sistemática y extrañamente a hacer migas con sus propios correligionarios que mandan al partido en el Estado. Contradictoriamente pretende la dirección política del priísmo juarense y que se lo reconozcan a nivel estatal pero desde la comodidad de su hogar en El Paso, Texas.
En relación directamente con José Reyes Ferriz, el precandidato César Duarte Jáquez deberá cargar con tres asuntos más (aparte de las broncas hacia el interior del PRI) de importancia capital para efectos mediáticos: uno es la corrupción en el gobierno municipal, otro es la ineptitud de la administración municipal y uno más es la traición de Reyes Ferriz y su equipo al Revolucionario Institucional.
Corrupción:
A lo largo de los casi dos años y medio que lleva de transcurrida la administración ha quedado establecido el manoseo de las autoridades municipales en las licitaciones de obras y en la adquisición de equipo esencialmente para la policía municipal. Los famosos diezmos para otorgar las obras y los favoritismos en las licitaciones han quedado palmariamente comprobados.
La joya de la corona al respecto quiso ser sepultada de inmediato por el secretario de Comunicación Social, Sergio Belmonte y personalmente por Reyes Ferriz, quienes consiguieron detener el escándalo en algunos medios pero no en la mayoría.
Hoy ha quedado descubierto que la Tesorería Municipal falsificó la firma del regidor de Hacienda, priísta, Leopoldo Canizales, en un informe financiero del municipio. El delito es innegable.
Debe esperarse que ése y otros temas relacionados con la corrupción en el municipio sean explotados por los opositores políticos del PRI en la campaña constitucional.
Ineptitud:
Ninguna, absolutamente ninguna, de las obras cumbre prometidas por el alcalde Reyes Ferriz en su campaña han sido concluidas a sólo unos meses que termine la administración municipal. Y ni qué decir de las acciones para reducir la inseguridad pública en Juárez. El alcalde priísta tendrá el deshonor de que Juárez se haya mantenido, al menos durante dos años de su periodo, como la ciudad más violenta del mundo. Esa será la fama para dicho individuo y para el PRI que lo postuló para el cargo de alcalde en dos ocasiones.
Entre las obras que avanzan dando tumbos y que llevan retrasos hasta de un año son el proyecto del transporte semimasivo que trae Reyes Ferriz desde que fue concejal y la construcción del Dren 2-A que en días pasados se redujo prácticamente a nada porque sus constructores no tomaron las providencias mínimas frente a los aguaceros registrados.
Las obras de pavimentación en las calles de la ciudad han sido también un desastre. Hay baches por toda la ciudad y extensos tramos han sido repavimentados en varias ocasiones por la pésima calidad del material usado o porque las empresas correspondientes no atendieron características especiales en algunas calles, como la Vicente Guerrero.
La traición de Reyes Ferriz
y su equipo al priísmo:
En días pasados fue un panista quien denunció públicamente que desde la oficina de Sergio Belmonte Almeida, Secretario de Comunicación Social del municipio, estaba siendo patrocinada la guerra sucia contra el también priísta y precandidato a la alcaldía, Víctor Valencia de los Santos.
La noticia sorprendió porque se hizo de manera pública aunque Ferriz, Dowell y Belmonte en realidad han sido muy poco discretos para golpear a los priístas relacionados con equipos contrarios.
Aunado a lo anterior que es de por sí grave y de alguna manera hasta suicida (irracional) porque la víctima de dicho triunvirato corrosivo no es únicamente Valencia sino también el equipo del ex alcalde Héctor Teto Murguía y entre ambos lideran al grueso del priísmo juarense, está también el obvio trabajo que Reyes Ferriz lleva a cabo con la panista, Clara Torres Armendáriz y con la funcionaria de la Secretaría de Gobernación, Laura Carrera.
Clara Torres es funcionaria del municipio y el alcalde ha rechazado sistemáticamente separarla de su cargo a pesar que expresamente se lo han pedido desde la dirigencia de su partido, el PRI, porque le han descubierto intenciones y acciones enderezadas justo hacia la búsqueda de la alcaldía.
Fueron Torres y Carrera quienes envolvieron a Reyes Ferriz para que llevara a cabo los leoninos convenios con la Secretaría de Gobernación para que del bolsillo de los juarenses salieran cerca de 50 millones de pesos que ha costado la manutención de soldados y policías federales acantonados en Juárez para la inútil Operación Conjunta Chihuahua, hoy cambiado el nombre a Operación Coordinada. La decisión de firmar esos convenios fue unilateral y absolutamente tomada por el alcalde.
Si es en la administración municipal donde descansa, realistamente, el grueso de la operación partidaria electoral (como lo hacen sin rubor alguno en la alcaldía de Chihuahua a favor del PAN), ¿será posible que Duarte y el PRI puedan confiar en el equipo que maneja la Presidencia Municipal? Obviamente no. Y ya lo estamos viendo hoy con la resistencia de los ferricistas a atender las instrucciones de la dirigencia de su partido.
Ese es el escenario para Duarte en Juárez
y lo conoce muy bien pero por una parte ya le pegó el complejo del triunfo adelantado (que termina siempre en derrota, como lo demostró el caso Cano en chihuahuitas tierras) y por la otra esos que son desleales a su instituto partidario fueron sus aliados inclusive para la guerra sucia antes de obtener la virtual candidatura. En el PAN se lamen los bigotes.
La Interna Panista por la candidatura al Municipio de Juárez
En Ciudad Juárez son cuatro los que han alzado la mano para ocupar la candidatura a Presidente Municipal: el abogado empresarial Carlos Angulo Parra; el diputado local Hiram Contreras, el empresario constructor José Pinales y el ex coordinador de los diputados locales del PAN César Jáuregui, actual Secretario de Asuntos Electorales del CDE del PAN. Aquí la disputa se antoja muy desigual. Al parecer Carlos Angulo, quien por su trayectoria en el DHIAC pudiera ser el contrincante natural de Jáuregui, no cuenta siquiera con el respaldo de su propio grupo. Para nadie es noticia que Angulo Parra no consultó a la dhiacada fronteriza para obtener su aval en la búsqueda de la candidatura. Impulsan el proyecto de Angulo, en primerísima línea, el abogado Sergio Madero, ex jefe de la Aduana de Ojinaga; Francisco Vélez, ex sub administrador de la Aduana de Juárez, Los hermanos Ostos que ocupan la titularidad de la Secretaría de Organización del CDM del PAN en Juárez y la delegación de PROFECO en esta ciudad. Entre los actuales regidores del PAN en el cabildo de Juárez, sólo Ramón Dévora abandera esta causa. Angulo tendrá que trabajar más si quiere convertirse en el candidato del PAN a la Presidencia Municipal de Juárez.
Jáuregui, sin mucho ruido, ha ido construyendo su candidatura paso a paso. Hace tres años, se quedó a 40 votos de obtener la candidatura a Presidente Municipal. Todos los grupos internos se le echaron encima en aquella ocasión. Pero hoy las cosas pintan diferente. El ex legislador cuenta con el apoyo de su propio grupo, de por si el que cuenta con mayores adeptos en Juárez. Pero para sorpresa de muchos, la dhiacada fronteriza ve con simpatía su candidatura. ¿Será por el pasado de Jáuregui muy de afinidad con ellos? Impulsan el proyecto de Jáuregui Moreno los Pérez Cuéllar, Jesús Limón ex candidato a diputado federal el año pasado, la diputada federal Antonieta Pérez Reyes, el senador Ramón Galindo, el ex candidato del PAN a diputado federal por el primer distrito Héctor Hernández, entre los que destacan de su propio equipo. Pero por el lado del DHIAC, le dieron el sí a las aspiraciones del ex legislador Ramón Aguilar Armendáriz, Eduardo Fernández Sigala, Carlos Marroquín, el regidor José Mario Sánchez, y el mismísimo Sergio Pedro Holguín. Y han manifestado simpatía por ese proyecto los corralistas David Rodríguez, actual regidor y el ex candidato a diputado federal Ricardo Aceves. De chile de dulce y de manteca. Al parecer Jáuregui es el único de los precandidatos que tiene adeptos fuera de su propio equipo.
El diputado Hiram Contreras cuenta hasta el momento con pocos apoyos. Fuera de su equipo cuya figura principal es un muchacho de apellido Palos y del ex director de desarrollo social en la administración de El Güero Delgado, Víctor Aguirre. No cuenta con mayores apoyos. Los amigos del diputado Contreras le han recomendado no aventurarse en la búsqueda de esa candidatura y mejor buscar la candidatura a síndico municipal o un espacio donde no haga tanto daño como el que acostumbra hacer. Pero Hiram sostiene sus aspiraciones aun en contra de esos consejos. En el DHIAC no lo ven, en el grupo del dirigente estatal no lo ven y los corralistas no olvidan su papel de represor, cuando fue funcionario de la administración de Delgado, para correr de la administración a todo aquel que manifestara apoyo a la pre candidatura de Javier Corral a la gubernatura del Estado. La lista negra que él mismo elaboró lo sigue persiguiendo.
José Pinales tiene una labor incipiente al interior del PAN. Algunos ven muy tempranas sus aspiraciones. El equipo de Pinales conformado por Lluvia Luna, el ex dirigente juvenil destituido por su dudosa participación a favor del PRI en la pasada elección federal, Esteban Martínez, Mayela Piria, operadora del VI distrito, entre otros, no ha logrado posicionar su candidatura en forma relevante. Es probable que Pinales acabe apoyando las aspiraciones de Jáuregui Moreno, con el que tiene amistad prácticamente desde su incursión en el PAN. Habrá que ver.
Todo parece indicar que en Juárez el candidato será Jáuregui Moreno
ENCUESTAS
La efervescencia de las precandidaturas en pos del municipio ya comienza a sentirse en esta frontera, y para muestra, una encuesta realizada recientemente por una empresa chihuahuita, donde se reflejan los números que traen los más mencionados para enarbolar la candidatura de Acción Nacional a la alcaldía.
En los puntos positivos, de acuerdo a la población encuestada sobre los aspirantes panistas, a César Jáuregui Moreno lo conoce un 36% de los encuestados, a Sergio Pedro Holguín un 34% y a Pablo Cuarón Galindo un 26%.
De los que dijeron conocer a Jáuregui, el 51% dijo que sería un buen alcalde; de los que dijeron conocer a Holguín Lucero, el 48% dijo que sería buen alcalde; mientras que del 26% de encuestados que dijeron conocer a Cuarón Galindo, el 48% dijo que sería buen alcalde.
En los puntos negativos, el menos conocido es el panista Sergio Pedro Holguín con un 36% de fobia; Pablo Cuarón es el menos identificado por la población abierta con un 73% que no lo reconoce.
INSOPORTABLE
Y Hablando de la candidatura de Pablo Cuarón Galindo, en su equipo de campaña ya les puede la inclusión del ex alcalde chihuahuita Juan Alberto Blanco Zaldívar.
Blanco fue el principal promotor del arribo de Carlos Marcelino Borruel Baquera a la alcaldía de Chihuahua; al grado de que se metió en problemas que lo llevaron hasta una celda en el Cereso de Aquiles Serdán, pues es un secreto a voces que los cinco millones cobrados por bajito del agua en el tema del Relleno Sanitario fueron a parar a la campaña de Borruel.
Blanco esperaba que Borruel le ayudara en sus aspiraciones para lograr la candidatura del PAN al Gobierno del Estado, sin embargo el segundo se olvidó de los favores recibidos del primero, y ahí se rompieron las
vestiduras los dos personajes.
Sirva lo anterior para explicar el porqué ya no aguantan a Blanco Zaldívar en la campaña cuaronista, pues el empresario pizzero se la pasa exudando su fobia contra todo lo que huela a Borruel Baquera.
Fuera de eso, la precampaña ciudadana de Cuarón Galindo marcha viento en popa, particularmente en el sector juvenil de Juárez, lo que puede significarle buenos dividendos en la interna abierta panista del 28 de febrero, pues mientras Cuarón sigue trabajando en Juárez, Borruel ya pintó su raya y no quiere venir, no se sabe si por miedo a la violencia o en verdad por respeto a los familiares de las víctimas.