Opinión
6/Jul/2008

Balcón

• El giro de Reyes Baeza en Juárez
• Autocrítica para cumplir a los juarenses
•Valencia…¿de segunda a primera división?

Don Mirone

La historia política contemporánea de Juárez registra escasos eventos en los que un solo hecho conjugue pluralidad, consensos, esperanza, visión común y hasta ecumenismo religioso.
Ese acto fue el verificado en esta ciudad el jueves pasado en el centro de eventos sociales Cibeles cuando Víctor Valencia de los Santos asumió como representante del Gobierno del Estado en Juárez, en relevo de un Jesús Macías Delgado muy laborioso pero cuyo delicado estado de salud le ha impedido seguir al frente de esa responsabilidad.
La respuesta multisectorial de los juarenses a la convocatoria llevada a cabo personalmente por el gobernador del Estado, José Reyes Baeza, para testimoniar la entrega de la estafeta a Valencia, habla del nivel político alcanzado por el ahora representante del gobierno en esta frontera, habla también de que los juarenses en todos sus niveles sociales pueden unirse a liderazgos cuya expectativa beneficie a su comunidad y habla, en definitiva, de las esperanzas generalizadas, de la ilusión común y, porqué no decirlo, de la exigencia social largamente aclamada porque la crisis agobiante hoy sufrida abra paso al inicio de una etapa de mejores condiciones para todos.
Deben ir quedando atrás los graves problemas de inseguridad pública que tanto sufrimiento ha provocado a las familias juarenses en sus personas y en sus patrimonios… debe quedar atrás la anarquía en los vehículos que carecen de identificación oficial y que son factor también de inseguridad… debe quedar atrás la anarquía propiciada por las ruteras de transporte urbano cuya agobiante situación actual es ejemplo de corrupción e impunidad, deben ser sometidos al orden los establecimientos que expenden alcohol en cualquier lugar, a cualquier hora y sin importar que los consumidores sean menores de edad.
Deben ser reforzados los proyectos para que la ciudad cuente con el indispensable drenaje pluvial pues resulta inaceptable a estas alturas de la historia de Juárez que la carretera Panamericana, a la altura del Parque Central, sea cerrada con cualquier lluviecita porque se inunda, o el paso a desnivel casi en el centro de la ciudad que varias vidas ha cobrado… Deben ser rectificados proyectos habitacionales como Riberas del Bravo que está convertido en un peligro permanente para quienes ahí habitan y para los juarenses en general… Debe haber una solución inmediata a la sobrepoblación que sufre el Cereso municipal porque es una bomba de tiempo para la ciudad. Los motines ahí registrados y las grandes cantidades de muertos como producto de esas revueltas gritan sobre esa necesidad… Es hora de que Ciudad Juárez reciba el presupuesto público oficial que en justicia debe recibir de acuerdo al tamaño de su población y de acuerdo a la economía que desde aquí se genera para el resto del Estado y para el resto del país.
El Gobernador Reyes Baeza, sin necesidad de entrar en detalles, reconoció en el Cibeles toda esa problemática que sufre Juárez. Con gran elocuencia dejó claro ante los juarenses el empeño de su palabra para cumplir con los compromisos contraídos, rectificar donde haya necesidad de hacerlo y volver en el último año de su gobierno, durante su sexto informe, para decir lo que se hizo, lo que se cumplió… y para dar la cara por aquello que no haya podido ser alcanzado.
Fue muy importante en la toma de protesta de Valencia la participación del Presidente Municipal, José Reyes Ferriz, quien –aunque no haya asegurado la asistencia de sus directores al evento- expresó que toma como propio el proyecto del Gobernador y que lo respaldará tal y cual. “Su proyecto es mi proyecto” dijo al mandatario.
El alcalde deberá asumir en los hechos su promesa porque en primera fila, durante el acto protocolario estuvieron todos los funcionarios de primer nivel de Gobierno del Estado: El coordinador de Políticas Públicas, el coordinador de Comunicación Social, el presidente de la Junta Central de Agua y Saneamiento, el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, la procuradora de Justicia, el secretario de Fomento Social, la secretaria de Educación, el secretario de Seguridad Pública, el secretario de Desarrollo Urbano, el secretario de Evaluación…
Ello habla de la voluntad política del gobernador Reyes Baeza por intensificar la presencia de la acción gubernamental estatal en Juárez y de la necesidad de sumar esfuerzos, de dejar a un lado los problemas personales entre funcionarios de una instancia y otra, por el bien de Juárez y de su población.
Vale la pena mencionar, entre paréntesis, que los funcionarios estatales deben ver en Valencia a un par entre pares y que lo blinden con su apoyo pleno en la dinámica diaria de trabajo lo cual quiere decir que no debe haber trabas burocráticas de ningún género que frenen el desarrollo de las distintas dependencias estatales en Juárez ni en relación al Estado con las otras instancias de Gobierno.
Valencia de los Santos manifestó, -volviendo el punto municipal-, ese compromiso de colaborar con el alcalde Reyes Ferriz, entendiendo el mandato de Reyes Baeza de evaluar cotidianamente los programas y compromisos en los que empeñó su palabra para llevarlos a feliz término.
De esta manera, tanto el Gobernador como su nuevo representante, enviaron un mensaje de esperanza y apoyo a la comunidad juarense el cual fue acogido con gran ánimo entre los asistentes a la toma de protesta.
Ahora sólo falta que la suma de los sectores en ese esfuerzo se traduzca en las acciones de gobierno indispensables para ir desahogando todos los rezagos y déficits por todos conocidos.
 
Las presencias, la respuesta a la convocatoria
 
Las asistencias a la toma de protesta son simbólicas tanto por lo que significan en respaldo para las actividades de gobierno que deben estar ya en marcha por parte de la representación estatal como por el innegable impacto político que tienen para la figura de Valencia de los Santos.
Ninguno de los asientos reservados para las llamadas personalidades quedó vacío:
El presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Rodolfo Acosta Muñoz; el presidente de la Diputación Permanente del Congreso del Estado, Antonio Andreu; el líder del PRI en ese órgano legislativo, Fernando Rodríguez Moreno; el representante de la Cámara federal de diputado, César Duarte.
Estuvieron también tres obispos del estado: el arzobispo José Fernández Arteaga, de Chihuahua; el obispo de Cuauhtémoc-Madera, Juan Guillermo López Soto y el obispo de Juárez, Renato Ascencio León. También acudió el pastor de la Iglesia Protestante de Juárez, Alfonso Murguía.
Igual se apersonó el Cónsul de los Estados Unidos en Juárez, Raymond Macgrath, así como los directivos de los principales medios de comunicación impresos y electrónicos de la localidad.
No faltó ninguno de los dirigentes estatal partidistas: del PAN, Cruz Pérez Cuéllar, quien ha reconocido el trabajo de Valencia y está de acuerdo en que las peleas partidarias se dan en las urnas pero el trabajo de gobierno debe ser conjunto; del Verde Ecologista, María Avila; del PAN, Ricardo Yáñez; del PRD, Miguel Vargas Loya; del PT, Rubén Aguilar; y del PRI, Marco Adán Quezada Martínez, quien fue coadyuvante del gobernador Reyes en esta operación política.
Entre los empresarios destacaron aún aquellos considerados críticos por estar siempre pendientes de señalar lo que anda mal y proponer soluciones para que las cosas mejoren: Jorge Contreras Fornelli, Sergio Nevárez, Miguel Fernández Iturriza, -quien es además Presidente del Plan Estratégico de Juárez-. También estuvieron Federico de la Vega, Valentín Fuentes, Alejandra de la Vega –en su calidad de presidenta de Desarrollo Económico de Ciudad Juárez-…El presidente de la Canaco, Daniel Murguía; el administrador de la Aduana, José Márquez.
También estuvieron ex presidentes municipales de origen panista y priísta: Carlos Ponce Torres, Gustavo Elizondo Aguilar, Jaime Bermúdez Cuarón y Héctor ‘Teto’ Murguía, quien fue muy discreto en su presencia para dar realce al evento aunque, desde luego, no pasó desapercibido para los muchos saludadores y medios de comunicación que cubrieron el evento porque es de lo más anotados para pelear la gubernatura en el 2010. En alguna de las entrevistas, Murguía aplaudió “con todo” las exposiciones del gobernador Reyes y de su nuevo representante en Juárez.
Tampoco pasaron desapercibidas dos de las presencias que hicieron posible no sólo el evento sino la elaboración del diagnóstico correspondiente sobre la situación política y social de Juárez, su correspondiente exposición al gabinete estatal y toda la operación para arrancar con los ajustes necesarios. Supieron escuchar y atender al sentido común. Atendieron a la realidad de lo que falta por hacer en Juárez según los compromisos del gobernador.
Se trata del coordinador de Políticas Públicas del Gobierno del Estado, Mario Tarango Ramírez y del coordinador de Comunicación Social, Arturo Proal de la Isla, quienes han concluido la responsabilidad de que la transición en el cambio de la representación de gobierno se llevará a cabo de manera exitosa aunque, igual que a todos los involucrados en cumplir los compromisos del gobernador Reyes con los juarenses, quedarán en el reflector hasta que los objetivos sean alcanzados. E igual que a todos los integrantes del gabinete estatal y del gabinete Municipal –todos de origen priísta-, no les queda mucho tiempo…les quedan algo así como dos años.
Tarango y Proal no enfrentaron únicamente el reto de disuadir a los políticos juarenses –y dirigencias estatales- para sumarse a la propuesta llamada Víctor Valencia sino que enfrentaron también poderosos intereses hacia el mismo interior del gabinete estatal que buscaron la representación de gobierno sin ningún proyecto, sin ninguna planeación acorde a la realidad; y entre entre ellos debe mencionarse al director de Gobernación, Willfrido Campbell Saavedra. Nomás para no amargar el momento, pero ya Mirone aportará en ediciones posteriores detalles sobre las acciones contundentes, claras en el origen, que buscaron hacer quedar mal a Proal y Tarango y liberarle el paso a Campbell u otro de ese equipo.
Mientras tanto, ahora deberemos esperar que el protocolo, que el simbolismo de un acto meramente político-social exitoso como el acontecido el jueves y ya descrito en todos sus detalles, -reconocido como tal por propios y extraños al equipo de Víctor Valencia- signifique el punto de partida para que los juarenses empiecen a recuperar la tranquilidad en sus hogares y en las calles de su ciudad. Si el Gobierno del Estado cumple con esa parte no sólo estará cumpliendo con su obligación si no que podrá estar seguro de obtener la otra parte buscada en este movimiento: votos para el partido del que es originario. Valencia, por su lado, podrá pensar también en seguir el camino de los Indios… pasar de segunda a primera división. ¡El tiempo lo dirá!.