Opinión
7/Jul/2008

Evaluación de los tres niveles de gobierno
José Luis Rodríguez Chávez
Felipe Calderón Hinojosa asumió la presidencia de la República hace 18 meses, por un periodo que le corresponderá gobernar a esta gran nación, de 72 meses. En medio de una gran crisis política, generada por la mínima diferencia de votos que obtuvo sobre su oponente López Obrador, menos del uno por ciento de la votación total emitida. Calderón Hinojosa no sólo sorteo ese obstáculo, quizás el más difícil de los que tuvo que enfrentar, desde meses atrás en que fue destapado como precandidato a la Presidencia de la República, por el que en aquel entonces era gobernador de Jalisco. Situación que le acarreo serias diferencias con Vicente Fox, culminando con la renuncia de Calderón al puesto de secretario de estado que desempeñaba.
Más adelante tiene que enfrentar a Manuel Espino Barrientos, presidente nacional del PAN, quien le apostaba a Santiago Creel, en ese proyecto. Después de derrotar a Creel y a Alberto Cárdenas, entra en la contienda nacional, donde en ese momento el PAN se ubicaba como tercera fuerza nacional, por debajo del PRD y del PRI. Finalmente logra el triunfo sobre sus adversarios, en una elección llena de diferencias político partidistas, asumiendo la Presidencia de la República el 1 de diciembre del 2006.
En ese periodo, Felipe Calderón basa su política de gobierno en tres ejes principales, Seguridad, Economía y Combate a la pobreza. Con un gabinete en su mayoría tecnócrata y de participación tenue, Calderón inicia con una serie de medidas mediáticas, de su lucha en el combate al narcotráfico, que en principio ha mantenido a la sociedad mexicana a la expectativa y en espera de resultados tangibles, ante ese cáncer que abate al pueblo. En política interna, que fue una de las principales fallas del sexenio de Vicente Fox, Calderón tampoco ha logrado consolidarse. Los avances que ha tenido en este concepto, han sido a un costo político muy alto, que ha beneficiado de manera importante al PRI, quien capitaliza cada una de esas oportunidades.
A diferencia de Vicente Fox, quien fue un presidente demócrata, en su muy peculiar imagen sui géneris, Calderón, trata de retomar la figura del presidencialismo a la vieja usanza priísta, quizá para no demeritar su imagen y mostrar signos de debilidad, como su antecesor. Finalmente siempre se ha dicho que “el poder es para ejercerlo”.
Por su parte José Reyes Baeza, actual gobernador de Chihuahua, ha iniciado la segunda parte de su gestión sexenal; a 26 meses de entregar la estafeta a su sucesor, y a diferencia de su antecesor, a puesto especial interés en materia de inversión de infraestructura urbana en la ciudad más grande e importante del estado, me refiero a esta frontera. Reyes Baeza, quien logró colocarse en la silla de gobernador sin problemas, ya que desde su campaña electoral, tuvo una competencia sin preocupaciones.
El talón de Aquiles de Reyes Baeza y de su gobierno ha sido el tema de la seguridad pública, que no ha logrado resolver y más allá le ha rebasado en sus expectativas, situación que probablemente tenga un costo político importante en la próxima elección a gobernador, eso si el PAN sabe capitalizarlo. Otra gran debilidad del gobernador es en materia de política interna, y me refiero dentro de su partido; proyectos que no ha logrado consolidar de manera adecuada, como las candidaturas familiares y que hoy, no cuenta con un colaborador cercano y fuerte que lo suceda en su proyecto de gobierno.
En términos generales José Reyes Baeza no ha sido un mal gobernante, interesado en el desarrollo social del estado y en su preocupación por el desarrollo urbano de otras ciudades además de nuestra frontera, ha mantenido una importante línea de comunicación y respeto con los diferentes municipios que integran el estado grande de Chihuahua.
Finalmente José Reyes Ferriz, el de más reciente ingreso al gobierno, en este caso municipal. Éste tuvo la oportunidad de gobernar el municipio de manera interina por un espacio de nueve meses, durante el famoso Consejo Municipal. Esta oportunidad le trajo dividendos en su campaña política, basándose en la experiencia que había adquirido en ese breve periodo de gobierno. A pesar de que se trató de minimizar los graves errores que se habían cometido en esos nueve meses, como fue el desastre en el tema del transporte semimasivo y el endeudamiento municipal. José Reyes Ferriz logra vencer por un amplio margen a su más cercano adversario en esa contienda electoral; asumiendo el 10 de octubre del 2007 el encargo de alcalde de nuestra ciudad. En este puesto, le resta poco más de la mitad de su trienio, 28 meses para ser exactos.
En este periodo de gobierno, Reyes Ferriz no ha logrado demostrar acciones importantes de gobierno, pareciera que día a día su proyecto de gobierno, si es que lo hay, se hundiera. A la fecha ha enfrentado la crítica de diferentes sectores de la sociedad, lo más grave, de sus propios correligionarios de partido. Nunca antes la ciudad, nuestra frontera, había estado inmersa en un clima tan grave de violencia y delincuencia en todos los niveles, este hecho definitivamente tendrá un costo político muy alto.
De seguir aferrado a su línea política administrativa, terminará como el alcalde más criticado por su falta de oficio político, en detrimento de la ciudad y de su partido político.
Este es un breve análisis de los tres niveles de gobierno que de ponerles calificación, los dos primeros tendrían aprobatoria, no así el último. Sabemos que de las decisiones y acciones de gobierno de estos tres hombres depende el destino de los mexicanos(as), de los y las chihuahuenses y de todas las mujeres y hombres de este municipio.